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La fauna de Madagascar llegó por dispersiones oceánicas tras la separación de los continentes

La siguiente lectura es un extracto de la noticia publicada en el blog Noticias de ciencias por Paco Gil el día 20 de marzo de 2012. En ella nos comentan sobre lo que pudo ser la causa de la generación de la gran diversidad de especies que se encuentran en la Isla de Madagascar.
La isla de Madagascar se separó del continente africano hace unos 130 millones de años y de la India hace entre 65 y 80 millones de años, tras la desmembración del supercontinente Gondwana. 

Una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desvelado que la mayor parte de la fauna malgache llegó a la isla a través de repetidas dispersiones oceánicas después de la separación del continente. El artículo aparece publicado en el último número de la revista PNAS.

El equipo de investigadores reconstruyó la historia de colonización de Madagascar mediante la secuenciación de varios genes nucleares de los principales grupos de vertebrados de Madagascar y de las especies más próximas de África, Asia y Sudamérica. Después, para datar los periodos de divergencia, aplicaron el llamado “reloj molecular”, que permite estimar el tiempo evolutivo a partir del número de diferencias entre dos secuencias de ADN.

“Los resultados muestran que el origen de la mayor parte de los grupos malgaches es relativamente reciente, geológicamente hablando, y que colonizaron la isla por dispersión oceánica, principalmente desde África. Lo más probable es que fuertes ciclones arrastrasen hasta tierra firme grandes troncos o pequeñas islas flotantes de vegetación con los que serían los primeros colonizadores”, explica el investigador del CSIC David Vieites, del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Según los expertos, los colonizadores tuvieron que desplazarse necesariamente atravesando el océano. El Canal de Mozambique que separa Madagascar de África, tiene una profundidad de casi 3.000 metros, demasiados para que una bajada del nivel del mar hubiese permitido la dispersión por tierra.

La mayor extinción de especies en la Tierra

La siguiente noticia fue publicada en blog Noticias de ciencia el día miercoles14 de diciembre de 2011  por Paco Gil, aquí nos cuentan cuando se produjo la mayor extinción de especies.

La mayor extinción de organismos vivos en la historia de la Tierra tuvo lugar hace 252,28 millones de años, según indican unos investigadores que han analizado fósiles y rocas en el sur de China. Hasta ahora se conocía esa fecha solo de modo aproximado y la precisión es importante, explican, para intentar determinar qué mecanismo desencadenó esa crisis planetaria de biodiversidad.

Ellos se inclinan por la emisión masiva de CO2 de origen volcánico como causa. El equipo internacional, liderado por Shu-zhong Shen (Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing, China), considera que la extinción masiva se produjo en menos de 200.000 años, desapareciendo el 90% de las especies marinas y el 70% de las terrestres a la vez.

Se conocen cinco extinciones masivas en la historia de la Tierra, y la de hace unos 250 millones de años fue la mayor, pero las fechas precisas y su duración no se conocen con exactitud, comentan Shu-zhong Shen y sus colegas en la revista Science. “Las escalas de tiempo detalladas de las extinciones y sus fases de recuperación son esenciales para comprender los cambios físicos, ecológicos y químicos, así como para explorar posibles causas”, escriben. “Este es el primer trabajo que proporciona tasas de extinción masiva”, señala uno de los investigadores, Charles Henderson (Universidad de Calgary, Canadá). “Nuestra información estrecha las posibilidades de lo que desencadenó dicha extinción y cualquier mecanismo potencial debe coincidir con esta escala de tiempo”.

Hace 250 millones de años, los continentes formaban una única masa terrestre, Pangea, y el entorno en tierra firme variaba desde desiertos hasta selvas; los vertebrados de cuatro patas empezaban a diversificarse, entre ellos, los anfibios primitivos, los reptiles y un grupo que incluiría después a los mamíferos, comentan los especialistas de Calgary.

El equipo de Shu-zhong Shen ha estudiado fósiles, rocas sedimentarias y 29 capas de cenizas volcánicas. La Tierra, en el tiempo de aquella extinción masiva, tenía niveles bajos de oxígeno en los ambientes marinos de aguas someras y hubo extensos incendios en tierra firme. Estos datos sugieren, señala Science, que unos cambios medioambientales profundos junto con alternaciones del clima posiblemente debido a la emisión masiva de dióxido de carbono y metano, pudieron disparar aquella enorme crisis de biodiversidad. “Estos datos son importantes ya que nos permiten comprender los cambios físicos y biológicos que tuvieron lugar”, añade Henderson. “No nos metemos a discutir el cambio climático actual, pero es obvio que el calentamiento global es preocupante. El registro geológico nos indica que constantemente se producen cambios, y la vida se recuperó de aquella gran extinción”.

La selección natural recupera la herencia evolutiva inactiva durante millones de años

La siguiente lectura es un extracto de la noticia publicada por Paco Gil el día 8 de Enero del 2012 donde nos hablan sobre la actuación de la selección natural en la activación de genes que pudieron haber quedado inactivos en el proceso de evolución de los organismos.
Cuando se dan cambios en el ambiente, la selección natural puede provocar que se activen mecanismos evolutivos heredados durante millones de años pero que permanecían ocultos. A esta conclusión ha llegado un equipo de científicos que ha estudiado hormigas del género Pheidole, algunas de cuyas especies producen castas de ‘supersoldados’.

Imagen tomada por April Nobile

Una investigación desarrollada en la Universidad McGill en Canadá ha concluido que la selección natural puede reactivar mecanismos evolutivos que se heredan de los ancestros y que permanecen ocultos e inactivos durante millones de años pero potencialmente funcionales todo el tiempo.

El estudio, liderado por Ehab Abouheif y que se publica en la revista Science, ha comprobado con hormigas del género Pheidole que estas herramientas genéticas se utilizan cuando ocurren cambios en el ambiente.

“Todo esto representa un gran avance en nuestra compresión de cómo funciona la evolución. De hecho, se trata de un proceso evolutivo general que se aplica a plantas y animales, no solo a hormigas”, declara a SINC Diego San Mauro, miembro del equipo y actualmente investigador de la Universidad de Barcelona.

Las hormigas son capaces de recuperar esas herramientas con las que producen genéticamente ‘supersoldados’ evolucionados de un ancestro común. Hoy en día las especies todavía tienen la capacidad de producir estos combatientes de cabeza grande, aunque sólo algunas lo han hecho.

Los caballos primitivos redujeron su tamaño por el calentamiento

La siguiente lectura es un extracto de la noticia publicada en el blog Noticias de ciencia el día 25 de febrero del 2012 por Paco Gil. Aquí nos comentan las razones que obligaron a los caballos primitivos a reducir su tamaño de manera considerable.

Los caballos primitivos, aparecidos hace unos 56 millones de años, redujeron su tamaño debido al aumento de la temperatura global y llegaron a ser tan pequeños como gatos, según un estudio divulgado por la revista Science.

Sifrhippus, el primer caballo conocido, vivió durante el periodo denominado Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, en el que la temperatura global de la Tierra aumentó casi seis grados centígrados, a raíz de la liberación de grandes cantidades de carbono a la atmósfera y a los océanos.

A causa de ese calentamiento, Sifrhippus redujo su tamaño en aproximadamente un 30 por ciento hasta ser como un pequeño gato y llegó a pesar menos de cuatro kilos, según la investigación dirigida por Ross Secord, de la Universidad de Nebraska, y Jonathan Bloch, de la Universidad de Florida.

Con esas mediciones descubrieron que los caballos que vivieron en las primeras etapas del Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno eran “mucho más grandes” que los de las últimas, explicó Bloch.

Para Secord, este hallazgo “tiene implicaciones” para lo que pueda pasar en los próximos dos siglos, ya que algunos modelos climáticos predicen un calentamiento de la temperatura de la Tierra de hasta cuatro grados centígrados en los próximos 100 años.

Los ornitólogos ya han comenzado a pensar que puede darse una disminución del tamaño corporal de las aves a causa de ese calentamiento, según Secord.

El calentamiento durante el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno “fue mucho más lento, entre 10.000 y 20.000 años para casi seis grados más, mientras que ahora estamos esperando que eso ocurra en más de un siglo o dos”, anotó Secord.

Hay una “gran diferencia” y la pregunta es si se verá “el mismo tipo de respuesta” y si los animales “van a ser capaces de mantener y reajustar sus tamaños corporales durante los próximos dos siglos”, añadió.